jueves, diciembre 15, 2011

Hacia un meridiano inquietante - XI Bienal de Cuenca

N.E.: Esta muestra, comisariada por Fernando Castro Flores, es una de las tres exposiciones oficiales que conforman la XI Bienal de Cuenca.

HACIA UN MERIDIANO INQUIETANTE

Recientemente ha declarado el historiador Georges Didi-Huberman que organizar una exposición implica siempre crear un lugar dialéctico. Cuando estaba empeñado en organizar una compleja muestra a partir del Atlas de Aby Warburg pudo sentir, de forma práctica, que la práctica curatorial tiene tanto de nomadismo cuanto de “máquina de guerra”1.  Pero ese dispositivo no tiene únicamente que contribuir a la “desterritorialización”, también debe, si no pretende ser cínicamente ubicuo o pretendidamente “global”, contextualizarse, esto mejor, integrarse en el complejo tejido de las realidades locales. Sabemos de sobra que la vivencia contemporánea es, por emplear términos caracterizados por Marc Augé, la del no lugar a partir del cual se establecen distintas actitudes individuales: la huida, el miedo, la intensidad de la experiencia o la rebelión.  La historia transformada en espectáculo arroja al olvido todo lo “urgente”.  Es como si el espacio estuviera atrapado por el tiempo, como si no hubiera otra historia que las noticias del día o de la víspera, como si cada historia individual agotara sus motivos, sus palabras y sus imágenes en el stock inagotable de una inacabable historia en el presente.  El pasajero de los no lugares hace la experiencia simultánea del presente perpetuo y del encuentro de sí2.  En los no-lugares domina lo artificioso y la banalidad de la ilusión.  Aunque suene pretencioso o incluso ingenuo, la experiencia del arte tiene que intentar recobrar la dimensión del territorio, hacer sitio(s) y propiciar, por complicado que sea, el “intercambio simbólico”.
   
John Berger ha observado que la mayoría de los miles de millones de llamadas de móvil que se producen cada hora en las ciudades y los pueblos de todo el mundo empiezan con una pregunta sobre el paradero del que llama. Los seres humanos necesitan inmediatamente saber dónde están. “Es como si la duda les acosara y les hiciera pensar que no están en ningún sitio. Están rodeados por tantas abstracciones que tienen que inventar y compartir sus propios puntos de referencia provisionales. Hace más de treinta años, Guy Debord escribió unas palabras proféticas: “... la acumulación de masa produjo mercancías para el espacio abstracto del mercado; del mismo modo que ha aplastado todas las barreras regionales y legales y todas las restricciones empresariales de la Edad Media que sostenían la calidad de la producción artesanal, también ha destruido la autonomía y la peculiaridad de los lugares”. La palabra clave del caos mundial es deslocalización, o relocalización, que no sólo hace referencia a la práctica de trasladar la producción al lugar en el que la mano de obra es más barata y las leyes son mínimas, sino que contiene la fantasía enloquecida del nuevo poder sobre lo que está fuera, el sueño de menoscabar la categoría y la confianza de todos los lugares establecidos para que el mundo entero se convierta en un mercado continuo. El consumidor es fundamentalmente alguien que se siente o se ve empujado a sentirse perdido si no está consumiendo. Las marcas y los logotipos son los toponímicos de “Ninguna Parte”3 . Bulent Diken señala que en las ciudades contemporáneas el sitio de la no ley, lo que propiamente llama estado de excepción, dentro de la ley tiende a transformar el espacio urbano en un espacio biopolítico dislocado en el que las categorías políticas de las modernidad (tales como izquierda/derecha, privado/público, absolutismo/democracia) están entrando en una
zona postpolítica de indistinción y por ende disolviéndose. La misma apología de la hibridación y del nomadismo no suele reparar en que el poder mismo se ha vuelto “rizomático”4 . Acaso el arte contemporáneo pueda ser algo más que el ornamento hiperbólico o la consigna patatera, generando preguntas críticas, ofreciendo otros puntos de vista. De nada serviría que fuera algo “maravilloso” o enigmático, pues todo lo que tiene esas características ingresa, rápidamente, en el olvido, como esa prehistoria neo-bunkerizada. Lo que necesitamos son operaciones metafóricas5  intensas, tenemos que contar historias que generen sitio.

En muchas ocasiones un concepto, por retomar una sugerencia nietzscheana, no es otra cosa que la necrópolis de la intuición; las ideas tienen, mal que nos pese, un juego enrarecido que hace que tomen trayectorias imprevistas y es ese coeficiente de aberración lo que hace que no vivamos en la rutina o el empantamiento total. Cuando recibí la propuesta de los organizadores de la Bienal de Cuenca en Ecuador de plantear un proyecto curatorial inmediatamente apareció en mi mente la palabra “Meridiano”. En realidad es mucho más que un término, se trata de una cita obsesiva que remite a uno de los emplazamientos poéticos más dramáticos del siglo XX. El 22 de octubre de 1960, Paul Celan pronunció la conferencia El Meridiano en el acto de recepción del premio Büchner. Ese texto comienza de forma magnífica así: “Señoras y señores, el arte es un ser guiñolesco, yámbico, pentamétrico y sin descendencia. Alusión esta que se comprende si se piensa en Pigmalión y su criatura”. Se trata, sin ningún género de dudas, uno de los momentos más importantes de poética del siglo XX, de una densidad extraordinaria, un camino hacia lo angosto o, para ser más preciso, una travesía de lo inhóspito. El autor de Todesfugue, el poema que convierte el horror del “universo concentracionario” en un ritmo obsesivo que contrapone el pelo rubio de Margarete (el eterno femenino de Goethe) al cabello de ceniza de Sulamith (la hermosa y danzarina doncella del Cantar de los cantares que custodia la promesa del retorno a la patria tras el exilio) y que impone la visión de la muerte como “un maestro de Alemania”, fue reconocido con el más importante de los premios literarios dados en esa lengua materna que no le llevaba a la nostalgia rilkeana de la infancia sino a la rememoración obsesiva del dolor. No hay posible sublimación, ni siquiera en la música, que pudiera cerrar la herida, el humo (la tumba imposible en el aire) de los crematorios orientaba a Celan hacia una realidad que no era “inexpresable” (un tópico contra el que Primo Leví batalló como superviviente lúcido del lager) sino, al contrario, lo único que, desde el nihilismo, puede honestamente sedimentarse en la escritura. Es de la danza de la muerte, montada salvajemente por los nazis, de donde surge un “cambio de aliento” poético es, en realidad, un diálogo desesperado. Esta conferencia, en la que repite en dieciocho ocasiones la fórmula ritual del “Señoras y Señores”, presenta, al mismo tiempo, la poesía como un meridiano de esperanza y como el mapa de los acontecimientos más sombríos. Si la poesía es “una especie de retorno al hogar” también es la constatación de que allí solamente habita lo siniestro. El arte es, en lúcida formulación, la majestad del absurdo; tras todas las acrobacias, en el ingrávido desafío al peligro, resulta que el artista siempre cae de pie.

Este intenso pre-texto literario o, en otros términos, esta referencia poética me sirve para plantear una exposición en la que Ecuador, como territorio físico pero también como espacio simbólico, se cruza con un meridiano que está marcado por la dimensión de lo inquietante, eso que, como Freud apuntara no es lo monstruoso sino lo familiar devenido extraño.  Pretendo, por tanto, generar una suerte de cruce de interpretaciones y obras que estén alentadas tanto por una voluntad cartográfica cuanto por una problematización del presente. Jacques Ranciere ha indicado que el arte político no lo es ni por su mensaje ni por el modo en que representa las estructuras sociales, ni las identidades étnicas y sexuales o las luchas políticas: “El arte es político ante todo cuando crea un espacio-tiempo sensorial, ciertos modos de estar juntos o separados, de definir el estar dentro o fuera, frente a o en medio de”6 . Hacia un meridiano inquietante intenta dar cuenta de esos posicionamientos políticos y, desde la metáfora cartográfica o de mapa-mundi nos aproxima a una serie de visiones de los modos que tenemos de “habitar” o de encontrarnos completamente a la intemperie. Conviene tener presente que lo terrible no es algo extraño, una realidad inconcebible de la que estamos absolutamente separados, sino que más bien, eso está aquí: nuestras casas están habitadas por lo pavoroso. “Hoy –escribe Ernst Bloch en El principio esperanza- las casas aparecen en muchos sitios como dispuestas para el viaje. A pesar de todos los adornos, o quizá por ello mismo, en ellas se expresa una despedida”7. El comienzo, apunta Heidegger en 1935, es lo más pavoroso y lo más violento: eso es lo unheimlichkeit un no-estar-en-su-propia-casa-originaria. Sin embargo, estamos acomodados en lo inhóspito lo que no supone, necesariamente, que hayamos aceptado la angustia8.

Fernando Castro Flórez

1 “El museo, la institución encargada de organizar exposiciones, es un aparato de Estado que exige centralismo, territorializa, no puede prescindir de ideas como “obra maestra”, “colección”… Pero, al mismo tiempo, una exposición es una máquina de guerra, un dispositivo, asociado al nomadismo, a la desterritorialización. Los aparatos de Estado están del lado del poder, las máquinas de guerra están del lado de la potencia. Una exposición no debe tratar de tomar el poder sobre los espectadores, sino proporcionar recursos que incrementen la potencia del pensamiento” (Georges Didi-Huberman: “La exposición como máquina de guerra” en Minerva, nº 16, Círculo de Bellas Artes de Madrid, 2011, p. 25).
2 Cfr. Marc Augé: Los “no lugares”. Espacios del anonimato. Una antropología de la sobremodernidad, Ed. Gedisa, Barcelona, 1993.
3John Berger. Diez notas sobre “el lugar” en Babelia. EL PAÍS, 16 de Julio de 2005, p. 16.
4“Hasta ahora la crítica artística al capitalismo ha enfatizado ideas tales como la hibridez, el nomadismo, la subversión y la transgresión en contra del poder. La filosofía francesa post-estructuralista, por ejemplo, se opone abierta y vigorosamente al capitalismo y al poder con un crítica estética: el nomadismo en contra de lo sedentarios, el situacionismo en contra de la sociedad del espectáculo, etc. Sin embargo, la crítica estética [en la actualidad] parece estar acoplándose al poder que, en sí mismo, en el “espacio de flujos”, se ha vuelto nómada” (Bulent Diken: “From the City to the Camp, Bare Life and Urban Post-politics” en Arte y Ciudad, Segundo Simposio de Teoría del Arte Contemporáneo (SITAC), México, D.F., 2003, p. 172).
5 “Las operaciones metafóricas pueden ser leídas como alusiones a lo que no se deja atrapar pro conceptos unívocos, a lo que vivimos, y está en tensión con lo que podríamos vivir, entre lo estructurado y lo desestructurante” (Nestor García Canclini: La globalización imaginada, Ed. Paidós, Buenos Aires, 1999, p. 58).
6  Jacques Ranciere: Die Politik der Kunst un ihre Paradoxien en Maria Muhle (ed.): Die Aufteilung des Sinnlichen. Politik der Kunst un inhre Paradoxien, Ed. b_books y Polypen, Berlín, 2006.
7  Ernst Bloch: El principio esperanza, vol. 2, Ed. Aguilar, Madrid, 1979, p. 309.
8 “Si no aceptamos el abandono, la angustia, la pasión y la noche de la agonía, no somos más que imágenes infieles, piedras de desecho mal talladas que no encajan en el edificio y que ya no sirven para nada” (Pascal Quignard: Las sombras errantes, Ed. Elipsis, Barcelona, 2007, p. 19).



BRASIL
Marlon de Azambuja
Instalación site-specific

CHILE



[N.E.: no poseo registro]
Arturo Cariceo
Patrick Hamilton
Proyecto Colchane (2009-2011)
Sacos para carga, carrito de feria, fotografía duratrans e impresión lambda



Fernando Prats
Gran Sur
Video

CUBA
Carlos Garaicoa
Yo no quiero ver más a mis vecinos (2006)
Video

ECUADOR
María José Argenzio
7.1 Kilos
Video instalación
(ver más acerca de esta obra)



Ilich Castillo
Test (Angel Exterminador) (2010)
Video


Paulina León
Oh no Alfred! (2011)
Video Instalación


Tomás Ochoa
Pecados Originales (2011)
Pólvora, pintura, algodón
(más sobre esta obra)

Paúl Rosero
Cuando tú te hayas ido



Óscar Santillán
El Manifiesto de la Bondad (2011)
Video Instalación


Santiago Sojos
Retazos de Actualidad (2011)
Acrílico sobre panel

Valeria Andrade
Saltar el contenido (2001)
Mixta

ESPAÑA
Ricardo Calero
Sueños en el mar (2001-2008)
Objeto, Video, Fotografía


[N.E.: No poseo registro, obra presentada en La Casa de las Posadas]
Lola Marazuela, Paco Mesa


Domingo Sánchez Blanco
Una versión sobre singing in the rain (2004)
Video y 18 fotografías

Javier Núñez Gasco
Prótesis para una bailarina
Video

GUATEMALA
Regina José Galindo
Confesión (2007)
Video


JAPÓN
Kaoru Katayama
Technocharro (2004)
Video

MEXICO
Jonathan Hernández
In girum imus nocte et consumimur igni (2003)
Video

Yoshua Okon
Poli IV (1999-2000)
Video

PERÚ
Daniel Jacoby
Should Auld Acquaintance be Forgot (2010)
Video

REPÚBLICA DOMINICANA
Jorge Pineda
Las trampas de la fe
Instalación
Cartón corrugado, pan de oro falso, aluminio y madera
Jorge Pineda
De la serie Las trampas de la fe
Lápiz, impresiones láser y pan de oro de 23 quilates

miércoles, diciembre 14, 2011

Ocuppy Finlandia - Manuela Ribadeneira y Nelson García

Occupy Finlandia es una serie de, proyectos, eventos, intervenciones, momentos, acciones, interrupciones, performances, conciertos, nocturnos, ceremonias y despertares, unos planeados y organizados, otros espontáneos, que se basan en la obra Finlandia de Sibelius y que suceden con la participación de varios cómplices en diversos lugares del país.

Finlandia, (Op. 26) es un poema sinfónico del compositor finlandés Jean Sibelius La primera versión fue compuesta en1899 para una celebración organizada por la prensa finlandesa. Este acto fue una protesta encubierta en contra de la censura ejercida por el Imperio Ruso en la Finlandia ocupada. Desde este momento en adelante, Finlandia se convirtió en un himno de oposición a la ocupación y a la censura. Se interpretó en innumerables ocasiones bajo diversos nombres. El cambio de nombres fue una manera de evitar la censura. Además de su título original: Música para una ceremonia de prensa, Finlandia, como se la conoce hoy en día, se ha llamado Impromptu, El despertar, Nocturno y Sentimientos felices ante el despertar de la primavera Finlandesa. Sibelius aprobó el cambio de nombres para “poder sonar con más libertad”.

BLOG OFICIAL PARA SEGUIR EL DESARROLLO DEL PROYECTO:


Fotos Cortesía de Fernanda Andrade:
 En el cine ochoymedio - Quito:
En la Galería Arte Actual - Quito




PERFORMANCE EN ARTE ACTUAL - QUITO
Fotos Cortesía de Gonzalo Vargas:





PERFORMANCE "OSTENDO, OPUS 27" EN EL MUSEO DE LOS METALES - CUENCA
DURANTE LA INAUGURACIÓN DE LA MUESTRA "LOS MATICES DEL POR QUÉ"
Fotos cortesía de César Franco:

Fotos cortesía Rodolfo Kronfle:






Foto cortesía Vicente Gaibor:

KARI IMPROMTU, OPUS 27 - VERSIÓN POR CRISTIAN PROAÑO
kari impromptu, Op 26 from christian proaño on Vimeo.