viernes, diciembre 12, 2014

Roberto Noboa: 12:21 / CAC, Quito




Roberto Noboa, 12:21

Durante más de veinte años, Roberto Noboa (Guayaquil, 1970) ha sido un artista que no se ajusta a los relatos dominantes del arte local. 

Noboa hizo un bachillerato en Bellas Artes en Clark University en Worcester, Massachusets (1989 -1993) y una maestría en Artes en New York University, Nueva York (1996 – 1998), donde vivió varios años después de culminar sus estudios. Fue una etapa decisiva para desarrollar su interés por la pintura y la historia del arte que lo condujo a devorar -porque “tenía que aprovechar esa oportunidad antes de que termine, tenía que verlo todo”- toda la información contenida en museos, exposiciones y bibliotecas. Al regresar a Guayaquil, la pasión lo sumió en una incansable experimentación a pesar de vivir en un círculo que no se reconocía en su obra, un medio en el que era un incomprendido.

Sus primeras exposiciones a mediados de la década de 1990 traían animales y niños perversos. Imágenes de carga expresionista que no condescendían con las inclinaciones sociales y políticas de los artistas de ese entonces, y eran ajenos al gusto del público. A principios de 2000 hace un quiebre formal que deviene en una obra que tiene como figuras centrales canchas de tenis y tenistas. Esta serie construye un mundo simbólico que piensa mordazmente a una sociedad sumergida en la banalidad. Parodia del lujo, su obra reciente compone una representación del poder que se anquilosa y replica en un círculo eterno. 

La muestra 12:21 está compuesta por tres entradas que reúnen trabajos de 1992 a 2014 una intervención en sendos patios entre los pabellones. Cada entrada es una compuerta a los universos de Noboa que denotan sus búsquedas formales y revelan cómo su producción mantiene el mismo trasfondo de narrativas que se afinan con la madurez del artista: Una obra autobiográfica que devela una mirada de desconfianza ante la sociedad y el poder desde el humor negro, la violencia enmascarada y el absurdo.


Pily Estrada Lecaro



CANCHA SIN RED

Cancha sin red concentra los procesos formales más relevantes que ha transitado la obra de Noboa desde mediados de los años noventa hasta su obra actual. 

En Los primeros juegos se presentan pinturas y dibujos de corte expresionista y experimentaciones que sitúan a los protagonistas al borde del cuadro. Empujar la figura a los bordes, como si se ocultase, será uno de los motivos centrales de la primera década de su producción. 

En 2000, sin embargo, Noboa se siente demasiado cómodo con su obra. Tras una época expresionista de mucha textura, siente la necesidad de hacer lo opuesto, de pintar de manera naif, exhibir algo que un “Artista” no haría. El momento más radical de este cambio se revela en un cuaderno en el que decide pintar cosas infantiles, nimias, en colores brillantes que contrastan con su obra anterior. El cuaderno poblado de casitas, flores y muñecos en tonos alegres, figuras que parecieran cursis e indignas marca la transición definitiva. Llegando a la Cancha recupera una secuencia que refleja el interés de Noboa por la forma a través del uso de círculos y líneas, su modo de retornar a lo más simple. Esas formas básicas serán el punto de partida para las imágenes que perviven en su trabajo, incluidas las canchas de tenis.


El pabellón cierra con Muchas pero muchas canchas que culmina con el primer campo pintado por el artista, “Cancha sin Red”. Su interés por esta figura se tradujo en la consecución de una forma simple y poderosa, que se convierte en una obsesiva fuente de ensayo.























MAL LUGAR PARA ESCONDERSE

Mal lugar para esconderse muestra al arte como madriguera ineficaz porque, al final, toda intención se revela. El recorrido empieza con el primer Autorretrato de Roberto Noboa hecho en 1992 y cierra con el reciente Autorretrato con mesa de ping pong de 2013. Ambos miran hacia la sala donde se compila la obra más explícita y cruda de Noboa.

De carácter expresionista, la obra de esta sala deja ver al niño/personaje/autor que es empujado al borde del cuadro –el que se esconde- y da cuenta de la condición de outsider del artista. Las series Todo está podridoDescomposición y Animales recogen pinturas de niños malcriados con sus intestinos rodeándolos, aves estiradas, burros, conejos malditos, imágenes en descomposición. Rebeldía y un mundo en estado pútrido que manifiestan un profundo rechazo al sistema. La sala se cierra con El castigo, donde los mismos niños son disciplinados por esa tramoya social. Transgresión y punición.

























CEREMONIA DE PREMIACIÓN


Al entrar a la sala nos dan la bienvenida los nobles, condes, matronas, tenistas y tenistas vikingos que habitan los espacios que retrata Noboa. Ellos nos miran entrar a sus hogares y nos vigilan mientras los recorremos. Son personajes absurdos e incompletos que coleccionan trofeos y condecoraciones, que tienen una pasión desenfrenada por el éxito. 

Entre ellos Los Destacados narra una historia de amor: Tenistas que se enamoran rodeados de posesiones, mansiones, trofeos y pompa. En la furia pasional de los celos y la envidia, se atacan e incendian su mansión. Al final vuelven, porque están ensimismados, enamorados profundamente de ellos mismos y su vida snob. Historia que repiten en el ciclo enfermizo de la fama.

En Gran Salón los interiores y exteriores de los palacetes dejan ver todo el lujo rimbombante en extraña descontextualización. Salones con arañas de cristal, techos altos y canchas de tenis, ping pong y campos de golf de una sociedad autocomplaciente. Las pinturas de gran formato, abigarradas una junto o sobre la otra, hiperbolizan la ostentación. Las desoladas mansiones son pensadas como espacios que atraen pero al mismo tiempo incomodan. Hemos llegado tarde, ¿pero a qué? ¿A la fiesta, a la historia de la civilización, al fin del poder?. Algo pasó. Los animales se han tomado el lugar de los humanos.


Quizás los únicos que lo saben son los tres payasos pirómanos que nos reciben de frente. Son los amigos de los niños malcriados –o quizás son los niños disfrazados, haciendo una travesura más-. Han incendiado un palacete. Y se ríen.























CATÁLOGO DE OBRAS
FOTOGRAFÍA: RICARDO BOHÓRQUEZ

Al Ping Pong
2008





Niño que se ríe mientras suelta 6 pinceladas
1998

Los que veían amarillo
1998

Encuentro de monstruos
2000

Lodo, cenizas y chanchos poderosos
2000 - 2006 - 2007

Niño de espaldas II
2001

Sin título
1996

Sin título
1996

Cuaderno sin título
1999

Huevos que caen
2000

Huevos que no caen
2000

De la serie Carreteras
2001

Sin título
2002

Sin título
2004

De la serie Dibujos
2003

Arquitectura sin gravedad
2012

Gran estadio Demo 3500
2011

Cancha en el castillo rojo
2008

Ellos esperaban al oso
2013

No podemos descansar ahora… los monstruos están muy cerca
2014

Cancha sin red
2003

OMED (Parte III) de Cefalea
2013

No era ni juez ni parte, ella lo sabía
2008

Canchas
2003 – 2014

Sin título
1995

Sin título
1998

Sin título
1998

Sin título
1998 -2002

Payasos pirómanos
1998

Hombre atacado por brochazos
1998

Retrato de Stephen Becikngham muchos años después de haber sido pintado por Hogarth
2012 – 2013

Las condecoraciones del Duque de Wellington (200 años después)
2009

La mañana siguiente
2005 -2006 -2008

Sin título
2002

Egill, guarda la red
2004

Problemas del éxito y los monos malditos
2005

El Pinta del Club
2004

Coordinación
2005

Movimiento completo con pelo largo
2004

Sin título (Vikingos)
2004

De la serie Los Destacados
2005

Mujer con hacha
1998

En la casa de Jannis Kounellis
1999

Pensando en las oficinas de algodón
2010

Se colgó la mesa
2010

Llegó y todo volaba, los dibujos  volaban, qué sentido tiene todo esto. Huele a quemado. Han visto lo más terrible?
2013

Ping pong y tenis rural
2008

Cancha, alfombras y castillos olvidados (Aurora boreal)
2010

Ceremonia de Premiación
2004

Drive
2010

Llegaron los más lerdos y claro… tenían que colgar la mesa
2013

Amarraron la mesa de ping pong y prendieron fuego al castillo
2009

En la casa de Gerhard Richter
2011 – 2012

Muy cerca de las oficinas de algodón
2009

Palacio verde con cancha y alfombra
2011

Lava
2004 – 2014

Al ping pong
2010

Era diciembre y hacía frío, escapó tan rápido como pudo
2008

Drop
2010

5:30 am se habían ido todos
2008

Mientras Dormían
2014

Ellos estaban ahí pero se habían escondido
2010

Esto ocurrió dieron las diez, las once, las doce
2013

Dibujos olvidados
2009

La casa del golfista
2010 – 2011

Al día siguiente fueron a conocer la casa heredada
2013

Alfombras olvidadas
2013

Autorretrato con bandana
1992

Autoretrato con mesa de ping pong
2013

Miedo
1999

Oscuridad
1996

Muñeca pelada
2000

De la serie Todo está podrido
2000

Colegiala horrible
1998

Aquelarre fingido
2006

Unión
1995

Descomposición #2
1995

Desunión
1995

Sin título
1996

Sin título
1997

Sin título
1997

Burros
1998

Conejo burro de 1600
2000

Sin título
1996

Sin título
1995

De la serie Dos por favor
1996

Niño con máscara
1994

Los podridos
1998

Jueves
2001

De la serie Todo está podrido
1997

Conejo maldito
2013

2 conejos muy cerca del castillo
2009

Sin título
1996

Cuaderno de apuntes
1994 – 1995

Cuaderno de apuntes
1996 NYC

Cuaderno de apuntes
1995 – 1996 – 1997

Cuaderno de apuntes
1996 – 1997 – 1998 – 2001 – 2002 – 2004 – 2005 – 2006

Cuaderno de apuntes
2001

Cuaderno de apuntes
2002

Cuaderno de apuntes
2004 – 2005

Cuaderno de apuntes
2006

Cuaderno de apuntes
2006 – 2007

Cuaderno de apuntes
2001







PRENSA:
http://www.elcomercio.com/tendencias/exposicion-arte-robertonoboa-centrodeartecontemporaneo-pintura.html
http://www.larevista.ec/cultura/arte/roberto-se-toma-quito

FOTOGRAFÍA DE VISTAS GENERALES DEL MONTAJE: Rodolfo Kronfle Chambers