martes, mayo 04, 2010

Bienal de Guayaquil - Opiniones y secuelas

NOTA DEL EDITOR:
A continuación reproduzco una opinión que recibí de la artista Ana Fernandez en torno a la Bienal de Guayaquil seguida de una réplica a la misma escrita por el artista y Director Académico del ITAE Saidel Brito. Río Revuelto está abierto a publicar los comentarios que reciba alrededor de este asunto siempre y cuando sean opiniones argumentadas y que no contengan ofensas personales. En los próximos días se publicarán además fotografías de las obras ganadoras y vistas generales de las salas de la Bienal.  Hasta este momento no he podido visitarla personalmente. (RK)
http://www.eluniverso.com/2010/04/30/1/1380/juan-caguana-lidera-bienal-guayaquil.html
Primer Premio: Juan Caguana / Picnic
BANANA BIENAL
Hace un par de años cuando participaba del foro de arte Arte-Ecuador, hizo su aparición en la red de correos que iban y venían, un personaje por demás sui géneris, a veces gracioso por lo disparatado de sus comentarios, a veces enojoso por la impropiedad de los mismos. Este personaje era el abogado Pablo Martínez Rojas, asesor de Alvarito Noboa en su museo y en la in-famosa Bienal de Pintura de Guayaquil. Después de haber cruzado varios correos entre los comensales de Arte-Ecuador, era obvio que Martínez era persona no grata. Yo acoté un par de comentarios, y al día siguiente el abogado me llamó desde Nueva York para hablar "personalmente" conmigo. En la siguiente llamada me propuso participar de la Bienal como artista o jurado ante lo cual yo agradecí pero me excusé. Por demás está decir porqué. ¿O talvez no?

Yo considero que la Bienal de Guayaquil, organizada por Martínez y auspiciada por Noboa, es un invento por demás precario, básico y elemental en sus propuestas, pero abundoso en dinero, dispuesto a buscar ser la siguiente colección Jumex (pero sin el talento e inteligencia de aquella) de Sudamérica. No la puedo considerar seria como artista porque mantengo graves diferencias políticas y éticas con su "dueño" que no me permitirían participar y conciliar el sueño, y mantener la cara, claro está. Además de considerar su propuesta un adefesio.

Como dije me excusé de participar o ser jurado. Hubiera pensado que ninguno de los artistas que conozco (y admiro) esté dispuesto a participar de semejante tomadura de pelo. Pero me equivoqué. Ampliamente. Tristemente. Artistas de la talla de Larisa Marangoni fueron jurados. Y artistas como Saidel Brito y alumnos participaron, ¡y ganaron! .

Veo en esta participación una falta de ética enorme. Por la plata baila el perro dicen, y éstos en realidad lo hicieron. Bailaron al son que les tocaron, con obras creadas ad hoc para la ocasión, haciendo gala de ser "vivísimos" para ganarse los premios. De estar dispuestos a lo que sea con tal de sacarse unos pesos. Y lo demuestran en cada concurso, tal parece que tienen alguna cátedra de "Sapada 101", pero la que les hace falta es aquella de ética, cátedra que me imagino no se imparte, porque en la contemporaneidad ese es un sujeto "caliente" que no se toca. Tema tabú. No veo que exista tampoco coherencia con una búsqueda artística personal, sino con un aprovechar de la banalidad y la pobreza de las convocatorias para así erigirse en "los más sapos".

Penoso, realmente penoso. Brito además hace declaraciones de estilo límbico al referirse a la obra ganadora de su alumno Caguana diciendo:"Un muy buen oficio, una escala intelectual curiosa, colirios placenteros y refrescantes a la vista de todo público, y el extrañamiento necesario para que genere un ambiente especial de ambigüedad. ...¿Que es eso? ¿discurso floral? ¿frutal? De cualquier manera, no dice nada, aparentemente, pero dice todo lo que no escribe. Es una tomadura de pelo, es una suerte de banderillazo intelectual a los periodistas, al auspiciante y a las audiencias ¡Ole! matador. Nos dejaron con la boca abierta, los churos hechos y la falda alzada.

Mientras aquí en la franciscana Quito Alvear proponía que un "etnógrafo" documente el fenómeno de la Bienal de la Banana, los artistas del Manso ya eran contratados de jurados, ya hacían la obra y ya ganaban!.

Por mi parte me felicito por no haber caído en el juego de la banana. Una cáscara votada en el suelo para que los incautos resbalen, para que Alvarito, Martínez y demás, se congratulen en algún exclusivo club Nuyorquino, porque nadie rechaza sus verdes, y los ganadores pasen a ser parte del panteón de artistas de la República de la Banana, riéndose por su gran jugada maqueño. Such is life in the tropics!!!

Miranda Texidor
Abril 2010 
Segundo Premio: Saidel Brito / Capitulares
13 razones  para no sentirme miserable
 Ana: 
(Con sombrero)

He leído con esmero tu texto sobre la recién inaugurada Bienal de Pintura en Guayaquil. Me lo enviaron unos amigos pues desconocía que tenías un blog y que tu seudónimo era  Miranda. Te quiero agradecer por las cosas que me dices. Como siempre tu inteligencia, coherencia y mesura para analizar los problemas de la cultura brotan por si sola. Tienes mucha razón, creo que no debí participar, que soy un  miserable y casi me siento destruido por tus argumentos tanto, que te voy a enumerar 13 razones  para nunca más hacerlo:


1.    Excúsame, no sabía que me admirabas, de lo contrario hubiese hecho todo lo posible para no provocarte la virulenta irritación que te causé.
2.   Siento mucho no tener la capacidad que tienes tú para darte cuenta cuando te están tomando el pelo.
3.   Soy muy falto de ética, es verdad: robo (ideas a los artistas), mato (ovejas en casa de mis amigos),  hablo mal de los demás (sobre todo a sus espaldas). Mi hipocresía es ilimitada y se recicla. Soy un artista vago que me encanta estar a la espera de lo que hagan mis colegas, para orinarles la cara con reflexiones enconadas y alcanzar cierto protagonismo. 
4.   Si, ¡que terrible!!!. Participar en un salón sabiendo que el móvil es económico y no cultural: como ocurre con el salón Manuel Rendón Seminario  del Ministerio de Cultura (ganado por Caguana), la Bienal de Cuenca, el Mariano y muchos más. Verídico,  por  la plata baila el perro, el gato, el mono y el montés. No hay una sola cosa que no  haya hecho en la vida que no sea por plata, por eso no tengo un solo amigo, no genero confianza en los demás seres humanos: ni allá, ni aquí.
5.     ¡Qué duro es asumir que mis obras son creadas ad hoc!. ¡Qué fantoche me siento! No soy un artista con presupuestos propios, no investigo, no soy serio, no trabajo si no hay salones o bienales de por medio, sólo he hecho 15 exhibiciones individuales y las exposiciones a las que me han invitado en importantes museos y galerías de Europa, USA, y Asia se debe a mi inmejorable manejo del idioma inglés y a mis habilidades para bailar salsa.
6.   Soy "vivísimo" y siempre estoy dispuesto a lo que sea con tal de sacarme unos pesos. No te confíes. Soy inescrupuloso,  bajo, sucio y concursante. ¡Que desgracia que no soy el único!
7.    Todas las cátedras que he dictado  son de "Sapada 101": no sólo en el ITAE, sino también en la ESPOL, en la Casa Grande, en la Santa María, en la Facultad de Artes de la Central de Quito, en Cuenca, Panamá, San José, El salvador, Guatemala, Alicante, Valencia…y hasta en Las Peñas. No hay un sólo lugar en que me  haya ido bien. Mis ex alumnos me odian y apenas me recuerdan, nunca me respetaron ni generé algún sentimiento de admiración en ellos.  Soy un maestro mediocre y egoísta que bajo ningún concepto comparto las mejores cartas, sobre todo aquellas que mágicamente sirven para ganarse premios. No te las daré, a pesar de que siento suficiente vergüenza de mi mismo.
8.   Hablemos del ITAE, ese proyecto guayaco donde la ética no impera. Por supuesto que esa cátedra no se dicta, mira el pensum o date una vuelta para que veas. Somos unos contemporáneos de nivel del mar que desestimamos la diferencia. Fenicios “calientes” que desconocemos la cultura. Nada es discutible en sus aulas, todo es tabú, maniqueísta y no se forman artistas sino pavitos. No potenciamos la disciplina, el trabajo y la investigación. Estás invitada.
9.   Cierto es que mi cuadro no tiene coherencia con una búsqueda artística personal. He aquí un incoherente, un ingrato. Penoso, realmente penoso.
10.        Mis declaraciones de la obra de  Caguana fueron desatinadas, lo acepto. Se que mi estilo es  límbico, que sólo hablo del buen oficio, de la escala intelectual, de colirios y de extrañamientos. Así de limitado soy. Pura flora y pura fruta. De origen español, banderillero y dependiendo del periodista, el auspiciante o la audiencia, puedo llegar a ser matador. Aunque no esté seguro.
11.Hay muchos que no sabemos pintar, ni dibujar, ni pensar, así que no te preocupes. No todos podemos  ser talentosos.
12.        No todos podemos ser franciscanos, etnógrafos, bananeros, mansos, burócratas, jurados, diletantes y ganadores. A veces hay que elegir y discriminar, pero no tanto. Lo que sí  podemos es trabajar y envidiar menos.
13.        ¡Qué vergüenza ser un incauto y resbalar con una cáscara botada en el suelo(por cierto, botada se escribe con B, con V es otra cosa).  ¡Qué vergüenza ser tan Gil! ¡Qué  vergüenza ser artista del panteón, por mandar al salón que me de la gana! Me apena, me apena mucho formar parte de las miserias de este mundo.

(Sin sombrero)

   Cuando gané el Salón de Julio del 2003 la misma Miranda Texidor escribió que  Saidel Brito ya se preocupaba más por los muebles de su casa que por el arte. Curiosamente, un tiempo antes, cuando mi casa estaba casi vacía y había que dormir con un colchón en el suelo, la  hospedamos a  ella y a su familia en un viaje que hicieron a la playa. Los recibimos con el cariño de siempre, con generosidad. Su casa fue la primera que visité cuando llegué a Quito a fines del siglo XX, un día después de haber aterrizado en este maravilloso país un 28 de agosto de mil novecientos noventa y ocho. Fuimos amigos por muchos años. Sigo siendo amigo de Alvear. Sigo queriendo a sus hijos que ya crecieron, al bello Maio y a la Bellísima Amina.
En su casa se me  hizo de noche  el domingo 25 de junio del 2000 antes que naciera mi hija Aitana en la madrugada del 26. Pasó el tiempo. A Ana no sé que le ocurrió en aquel Salón de Julio y cuáles  fueron los sentimientos y las cuitas humanas que la llevaron a semejante desatino. No sé que le pasa ahora. Entonces hice silencio pues sentí vergüenza ajena, incoherencia, falta de ética, desequilibrio emocional, deslealtad y muchas cosas más. Ahora no pude, con desgarre y sin poder separar los límites de lo profesional y lo personal, de riposta, tuve que hacer un "Mea Culpa".

Mis disculpas.


Saidel Brito
Guayaquil, 4 de mayo del 2010


Lenin Mera

 
Geovanny Verdezoto


Javier Gavilanez

Allan Jeffs

Wilson Paccha

William Martinez - Mención de Honor

Leonidas Corozo


Félix Arauz

Lanner Díaz

Abdón Segovia

Pamela Hurtado

Tercer Premio: Kate Vrijmoet


jueves, abril 15, 2010

Revista ARTPULSE - Change is around the corner

http://artpulsemagazine.com/manuela-ribadeneira-change-is-around-the-corner/

Reseña de la muestra "Change is around the corner" de Manuela Ribadeneira en dpm Miami.
Por Rodolfo Kronfle Chambers


Para ver más fotos y una entrevista con la artista pinche aquí.

sábado, abril 10, 2010

Hacia el abismo...- Carta de María Belén Moncayo

Nota del editor:
Recibí esta carta de María Belén Moncayo dirigida a un grupo de sus conocidos.  Hace rato lamento la crispación, pérdida de civilidad y carencia de sentido común en el medio cultural local por lo que pedí su autorización para publicar sus reflexiones en este espacio. Vale la pena su lectura.
RK
 
Estimad@s:

Desde la temporada de la última Bienal de Cuenca hasta la fecha mis ojos y mis oidos se han saturado de episodios, anécdotas, textos, e-mails y mitos sobre la gestión personal e institucional, pública y privada cultural del Ecuador.

Con profunda tristeza llego a concluir lo que ya venía atisbando hace mucho tiempo:  Los yahoogroups, los bares, los after parties, los conversatorios, los plantones han buscado todo excepto el bien común.

Cuando digo profunda tristeza no quiero ser irónica, quiero expresar lo que en honor a la verdad siento.  Una de las razones fuertes de mi existencia es trabajar junto al arte, siento que éste es una de las últimas herramienta para el ejercicio de la libertad que le queda al ser humano.  Me duele, entonces, ver que en mi país lejos de ser una vena de libertad es una plataforma de esclavitudes:

- la estrechez de miras que lleva al fanatismo,  es una forma de esclavitud
- el cerrarse al diálogo, es una forma de esclavitud
- la acumulación de poder a través de la palabra, de un cargo político, de un cargo institucional, es una forma de esclavitud
- las discusiones bizantinas que no construyen nada y que destruyen lo poco que  hay, son una forma de esclavitud

Qué triste es saber que las discusiones profesionales de reputados personajes del arte contemporáneo del Ecuador se llevan a cabo en barras de bares, con ingestas de alcohol de por medio y con palabras disonantes entre las partes.

Qué triste es saber que cuando está a punto de situarse un diálogo entre partes adversas, alguna o ambas se echan para atrás.

Qué triste es saber que algunos curadores, decanos de escuelas de arte y funcionarios de instituciones culturales no creen en la construcción de público en el Ecuador y que arman sus proyectos con un afán de engrosar su curriculum y por lo tanto de acumular poder.

Qué triste es saber que algunos gestores y actores de arte se autoproclaman anarquistas, se quejan de todo y no tienen una agenda de acción y no se ven sus huellas por parte alguna.  Qué triste es ver que su anarquía tiene como fecha de caducidad el siguiente concurso de arte, premiado con activos, al que vuelven una y otra vez a la vez que lo interpelan por toda la eternidad.

Qué triste es saber que las discusiones en los yahoogroups no han construido absolutamente nada en favor de la comunidad ecuatoriana, y por el contrario sirven para que los unos a los otros se disparen improperios destructivos.  Qué bueno es para mí haber dejado esa práctica destructiva hace tiempo ya.

Qué triste es saber que el arte contemporáneo de este país no representa absolutamente nada en el ecuatoriano promedio y que por ende la escena artística es solamente inteligible pero no tangible.

Qué triste es saber que algunos artistas no sientan que el arte puede ser una experiencia de cambio social y político, verdadero y pronfundo.

Qué triste es darse cuenta que ni siquiera era meramente económico el problema del arte ecuatoriano.  Es triste saber que países con un PIB inferior al del Ecuador tienen institucionales públicas y privadas dedicadas a la cultura bastante más sólidas que las nuestras.

Qué triste es ver que la gran mayoría de proyectos artísticos que se ponen a disposición del consumo de la comunidad no parten jamás de una política de audiencias y por ende su existencia es endogámica.  Es agradable ver a los amigos de siempre en estas plataformas.  Es triste mirar a los costados y encontrar el espacio vacío.

Qué triste es percibir que muchos proyectos artísticos tienen pretensiones de sociales, políticas y antropológicas que cuando se les rasca un poquito salta a todas luces una pátina de vacuidad; un deseo de contemporaneidad por deseo de contemporaniedad; un receptáculo de los dos mil libros leidos en la universidad por un afán academicista.

Qué triste es darse cuenta que algunos proyectos que persiguen ser socialmente incluyentes derivan en un conversatorio donde ese "otro" lo último que se siente es incluido y termina por desplegar los procedimientos apropiados que los intelecutales no tuvieron en cuenta.

Qué triste es saber que una de las maneras de calificar positivamente la gestión de una autoridad institucional de cultura del Ecuador sea la cantidad de gente que visitó su espacio en un año.

Qué triste es saber que aquellas personas cuya corrupción puede ser legalmente probada ocupan aún cargos públicos culturales.  Pero más triste saber que su cargo nunca fue reclamado con dignidad y propuestas por una comunidad artística unida y que por ende esta fue cómplice de esta mediocridad.

Qué triste es probar paso a paso que el gran problema que le atraviesa al artista visual ecuatoriano es su nulo sentido de comunidad que deriva en disputas regionales, en sospechas entre norte y sur y en obstáculos que diluyen aún más el panorama que ya es nebuloso.

Qué triste es percibir que el amarillismo mediático, del que los artistas han sido juez y parte, le haga pensar a sus consumidores que los proyectos que han sido públicamente censurados, que los artistas que escriben con más ironía y que los "artistas que triunfan en el exterior" son, entonces, dignos de atención. Y triste además porque solamente cuando estos escándalos se catapultan las obras empiezan a existir.

Qué triste es darse cuenta de que la primera pregunta de un artista a un galerista es ¿me vas a dar el cóctel?.  Qué feliz sería la pregunta ¿Qué política de audiencias tienes?

Qué triste es percibir que algunos gestores y actores culturales se incomodan si su nombre figura en la lista de ganadores de fondos concursables del Estado, quieren el dinero, pero no ser parte del proyecto nacional.  Qué tristes comentarios de quienes no ganaron el concurso, no construyen nada.

Qué triste es recibir boletines de prensa, comunicados, dossiers, cartas institucionales provenientes de gestores y actores culturales que revelan una ausencia total de estima por su trabajo.  Qué triste es recibir materiales desprolijos, incompletos.  Igualmente triste ver montajes espectaculares cuyas cédulas son un atentado al lenguaje.

Qué triste es llegar a tener como política la duda y la sospecha porque el denomidador común se haya vuelto "yo te ofrezco, busca quién te de".

Qué triste que todos los días se oigan casos de artistas que entre sí eran amigos del alma y que ahora el arte los ha dividido.  No buscaron el bien común, se cerraron al díalogo y ahora gastan su tiempo de creación en atacarse públicamente los unos a los otros.

Qué triste darse cuenta que la única posibilidad de que el arte contemporáneo pueda llegar a tener una mínima resonancia en la esfera pública radica en que el Sistema Nacional de Cultura funcione.  Si no funciona ¿Hay agendas alternativas?

Con el corazón espero que este panorama del arte contemporáneo del Ecuador pueda cambiar y dar un paso adelante, dejar atrás el oscuro pasado e ir de una manera sensible e inteligente; hacia una instancia en que la agencia de los artistas haya creado el bien común de la comunidad artística y que de esta manera su trabajo afecte positivamente a la ciudadanía.

Enhorabuena por quienes puedan tener una mira de amplio espectro para ir más allá.

María Belén Moncayo
Quito - Ecuador

viernes, abril 09, 2010

Gerry #4 - ¡me entrevistaron!

Descargar: Gerry #4

"Gerry se va a NY, se topa con un flashmob como debe ser, socializa. El Cubo Blanco continúa sus andanzas, de la Bajaia al MOMA, como todo buen cubo, y de color blanco. En un Swett&Coffee (dios los bendiga) se da una entrevista con Rodolfo Kronfle, curador y cronista de arte: y no, a nadie le interesa el arte de manera seria en Gye (algo así discerní de su conversación). Poster Boy y el espíritu de la intervención colectiva, y un Mago + panas, recoge billete para ir tras un sueño: bungie jumping."

Sin ánimos de ofender - Alianza Francesa


La DUDOSA PROCEDENCIA
de las prácticas artísticas contemporáneas

Se habla de “dudosa procedencia” cuando no se puede justificar, legalmente, el origen de un bien. Esta construcción semántica, extraída de la terminología jurídica y policíaca, suele estar asociada a la “actitud sospechosa” que mantiene un individuo frente a la autoridad represiva. Trasladar dichos “conceptos” al campo artístico puede resultar pertinente si observamos que la intención de los artistas hoy en día se ha vuelto reflexiva y crítica, lo cual puede resultar “sospechoso” y de cuidado, precisamente por representar otra mirada, otra perspectiva de análisis frente al status quo. Una mirada que explora los vínculos entre los recursos propios de la esfera del arte y los recursos textuales y sensibles (pre)existentes en la cotidianidad experimentada. Esto permite un diálogo intenso entre los referentes apropiados. Las prácticas artísticas resultantes de este procedimiento se valen de las experiencias del espectador (sus vivencias, conocimientos, experiencias, emociones… y de su imaginación) para activarlas en otros circuitos significantes, hacia otras trayectorias del sentido.

Desde el ITAE, uno de los procedimientos que se ha llevado a cabo con bastante frecuencia es precisamente la apropiación de textos culturales. Una estrategia discursiva para proponer un concepto amplio de creatividad, no sólo comprendida como “originalidad” o “innovación”, sino extendida al uso y consumo de prácticas simbólicas presentes en la sociedad contemporánea: en los discursos instituyentes del poder legitimante, en la cotidianidad construida de los medios de comunicación, en los relatos más frecuentes de los imaginarios colectivos.

Sin ánimos de subvertir por “puro gusto” las fuentes implicadas, convocadas o invocadas, los artistas de esta exhibición plantean un juego de referencias que les permite analizar y reflexionar sobre el estatuto normalizado de las imágenes en la cultura visual hoy en día y, valorar los imaginarios establecidos a partir del consumo de estas. De este modo crean otras condiciones (socio-estéticas) para la imaginación, otras condicionantes (artísticas) para los relatos visuales, sonoros, verbales… que construyen los mundos imaginados de las personas hoy en día, logrando así efectos que alteran, bifurcan o dinamitan las percepciones moldeadas, y las interpretaciones recurrentes.

Sin ánimos de calificar como impertinente la contribución de los meros reproductores de imágenes en la construcción de los mundos imaginados de los individuos -en el medio local o a escala planetaria-, los artistas de esta exhibición se aprovechan de esta, y hacen circular esas imágenes en sentidos divergentes. Relievan la intención de desgarrar cualquier texto cultural para crear otro: reciclaje y superposición, simulacro y parodia, cita, alusión, referencia, no importa cómo…. apropiación. Porque ¿qué puede reclamarse a quienes producen y consumen estéticas industrializadas e industrializantes, oficializadas y oficializantes? ¿Un rigor intelectual que, en este y casi todos los países del mundo, a nadie o a nadie importa…?

Sin ánimos de ofender al espectador por la dudosa procedencia de estas prácticas, las actitudes irreverentes, las referencias conflictivas, las provocaciones más arriesgadas, y sus intenciones crítico-valorativas, esperamos que puedan ser interpretadas, experimentadas, como lo que son: estrategias para estimular el pensamiento y los sentidos.

Ana Rosa Valdez
Guayaquil, 20 de marzo de 2010

intersecciones…
Por Ana Rosa Valdez
usos & apropiaciones

Nicolás Bourriaud en Postproducción: “La pregunta artística ya no es “¿qué es lo nuevo que se puede hacer?”, sino más bien: “¿qué se puede hacer con?”. Vale decir: ¿cómo producir la singularidad, cómo elaborar el sentido a partir de esa masa caótica de objetos, nombres propios y referencias que constituyen nuestro ámbito cotidiano? De qué modo los artistas actuales programan formas antes que componerlas; más que transfigurar un elemento en bruto (la tela blanca, la arcilla, etc.), utiliza lo dado”.

Nicolás Bourriaud en Postproducción: “Los observadores hacen los cuadros”, decía Marcel Duchamp; y es una frase incomprensible si no la remitimos a la intuición duchampiana del surgimiento de una cultura del uso, para la cual el sentido nace de una colaboración, una negociación entre el artista y quien va a contemplar la obra. ¿Por qué el sentido de una obra no provendría del uso que se hace de ella como del sentido que le da el artista?”.

Nicolas Bourriaud en Postproducción: “Las operaciones de las que se trata no consisten en producir imágenes de imágenes, lo cual sería una postura manierista, ni en lamentarse por el hecho de que todo “ya se habría hecho”, sino en inventar protocolos de uso para los modos de representación y las estructuras formales existentes. Se trata de apoderarse de todos los códigos de la cultura, de todas las formalizaciones de la vida cotidiana, de todas las obras del patrimonio mundial, y hacerlos funcionar. Aprender a servirse de las formas, (…) es ante todo saber apropiárselas y habitarlas”.

pretensiones : gestos : intenciones

Jorge Luis Borges en Pierre Menard, autor del Quijote: “…Quienes han insinuado que Menard dedicó su vida a escribir un Quijote contemporáneo, calumnian su clara memoria. No quería componer otro Quijote –lo cual es fácil- sino el Quijote. Inútil agregar que no encaró nunca una transcripción mecánica del original; no se proponía copiarlo. Su admirable ambición era producir unas páginas que coincidieran -palabra por palabra y línea por línea- con las de Miguel de Cervantes":

Alberto Garrandés en Fake. Los Frívolos Voraces: “Si la memoria no me traiciona, la idea de impersonar a Lord Byron, suplantarlo, repetirlo en un tiempo de falsificaciones sin volver al aire remoto de 1816, se me ocurrió de golpe, pues al azar –y por mero ocio- uno lee casi cualquier cosa, incluidos los plegables promocionales, y después uno se mete en la Red, ¡ah, la Red!, y de pantalla en pantalla averigua con creciente curiosidad, con una curiosidad que roe el perímetro del cráneo como un gusano ácido y sensual, qué metáfora, cuánta lascivia, si era cierto lo que se decía sobre un poeta inglés perfectamente libre, un coterráneo noble, aristocrático, despectivo y tierno. Y sí era cierto. (...) Nosotros conseguimos hospedarnos ahí (en Villa Diodati)... y viajamos el ventidós de junio con el propósito de ocupar la villa hasta el tres o el cuatro de julio, como ya había hecho, a principios del gran siglo, el poeta despectivo y sus amigos. Anna, mi amante, sería Mary, la novia impura y en sombras de Shelly. La piel de Claire Clairmont, hermanastra de aquella, era para Paprika, una lituana de Manhattan -y fiel doméstica- con quien yo había tenido un par de intercourses encima de un sofá del desván mientras Anna cumplía su turno en la biblioteca pública del barrio judío…

artistas : prosumidores

Boris Groys en El artista como consumidor: “El artista saca de la cultura de masas en que vive imágenes y objetos y los emplea para la creación de un espacio propio –como lo hace todo consumidor. Sólo que el artista lo hace en un espacio de exposición –y, por ende, de una manera ostentativa y modélica. Ya desde Duchamp, y a más tardar desde el Pop Art, el artista ya no se concibe como productor, sino más bien como un exclusivo consumidor de cosas anónimamente producidas y siempre ya circulantes en nuestra cultura. (...) La firma de un artista ya no significa que el artista haya producido un determinado objeto, sino que él o ella han empleado ese objeto -y ello de una manera particularmente interesante. Sin embargo, él demuestra con eso, si es un artista exitoso, la capacidad de reconquistar la pretensión de autoría, al utilizar la producción anónima, impersonal, de imágenes y cosas de modo que esa utilización sea reconocida como autoral por la sociedad. No es casual que el artista de hoy ya no quiera ser creativo, sino crítico. Pero la actitud crítica no es característica del productor, sino sólo del consumidor. El productor no critica: más bien ofrece su producción al juicio crítico del consumidor, quien goza del privilegio de examinar y juzgar críticamente la oferta disponible. El solo hecho de que el arte actual avanzado no quiere ser creativo, sino crítico, muestra, pues, con bastante claridad el cambio de papeles del artista, de productor a consumidor, que se ha efectuado desde entonces”.

contextos

Boris Groys: "Mientras menos difiere visualmente un trabajo de arte de un objeto profano, más necesario se hace cada día, dibujar una clara distinción entre el contexto del arte y el profano. Cuando un trabajo de arte parece "una cosa normal" requiere de la contextualización y protección del museo. El trabajo de arte tiene una más larga vida y conserva su forma original por más tiempo en el museo, que un objeto común en la realidad. Esa es la razón por la que una cosa ordinaria luce más real en el museo que en la realidad. Las diferencias en las estrategias del arte tradicional, moderno y contemporáneo son relativamente fáciles de describir. En la tradición modernista, el contexto del arte era considerado como estable - era el contexto idealizado del museo universal. La innovación consistía en producir nuevas formas, nuevas cosas, en este contexto estable. En nuestro tiempo, el contexto es visto como cambiante e inestable. Así la estrategia del arte contemporáneo consiste en crear un contexto en el que una cierta forma o cosa parezca otra, nueva e interesante. El arte tradicional (y también una parte del nuevo arte mediático) está trabajando en el campo de la forma. El arte contemporáneo está trabajando en el campo de la creación de contexto, marco referencial, background y nuevas interpretaciones teóricas. Pero el objetivo es el mismo: crear un contraste entre la forma y el background histórico, hacer la forma parecer otra y nueva".

Douglas Crimp en Sobre las Ruinas del Museo, en referencia a Walter Benjamin: "A través de la tecnología reproductiva, el arte posmodernista dispensa su aura. La ficción del sujeto creador, da paso a la franca confiscación, acotación, extracción, acumulación y repetición de imágenes ya existentes. Las nociones de originalidad, autenticidad y presencia, esenciales para la estructuración del discurso ordenado de los museos, están siendo minadas".

aperturas…

Critical Art Ensemble en The Electronic Disturbance: “El plagiario considera que todos los objetos son iguales y por ello sitúa en el mismo plano a todos los fenómenos. Todos los textos son utilizables y reutilizables. En esto estriba la epistemología de la anarquía, según la cual el plagiario afirma que si la ciencia, la religión u otra institución social imposibilita la certidumbre más allá de la esfera de la privacidad, en este caso, es mejor estar dotado de una conciencia que tenga el mayor número de categorías de interpretación que sea posibles. La tiranía de los paradigmas puede que tenga consecuencias útiles (por ejemplo, una mayor eficacia dentro de un mismo paradigma), pero los costes represivos que representa para el individuo (excluyendo otros modos de pensar y limitando la posibilidad de la invención) son muy elevados. Más que ser conducidos por secuencias de signos, uno debería dejarse llevar por ellos, eligiendo la interpretación que mejor se adecue a las condiciones sociales de una situación dada”.

Guayaquil, 24 de marzo de 2010


Más pruebas que error_ 35 experimentos desde el ITAE
Segunda Exposición: “Sin ánimos de ofender”
Alianza Francesa Guayaquil (Hurtado 435 y José Mascote)
Del 24 de marzo al 7 de abril de 2010

Artistas Participantes: Graciela Guerrero + Gabriela Cabrera + René Ponce + Ilich Castillo + Oswaldo Terreros + David Palacios + Chay Velasco + Xavier Gavilanes + Pedro Sánchez + Manuel Córdova + Juan Caguana + Gabriela Chérrez

Curaduría: Ana Rosa Valdez / Graciela Guerrero
Textos: Ana Rosa Valdez
Montaje: Graciela Guerrero
Diseño: Sandra González
Contacto en AF: Elsa Maldonado
Documentación: Departamento de Documentación del ITAE
Agradecimientos a: Rodolfo Kronfle Chambers, David Pérez Mc Collum, José Hidalgo.


13. “Gran Encuentro” Movimiento GRSB
Oswaldo Terreros

En Movimiento GRSB, Terreros se apropia de las recursos visuales y verbales frecuentes en los “movimientos políticos revolucionarios”, del arte de vanguardia y del diseño ideológicamente comprometido, para crear un simulacro total que pone en tela de juicio las estrategias subsidiarias de comunicación masiva y las consignas disparatadas que suelen apoyar toda campaña política. En la exacerbación de las retóricas politizadas del discurso panfletario y la gráfica pseudo revolucionaria, viene a resplandecer entonces el simulacro baudrillariano, en su vacuidad y voracidad características, dejando al espectador en una situación de extrañamiento que lo sitúa entre las estructuras significantes de una visualidad “políticamente persuasiva” y los significados político-culturales que intenta desplegar. Así, la validez de su intención podría fundamentarse en el desmantelamiento de ciertas frases lapidarias e imágenes sintéticas que acompañan los discursos moralizantes y falsamente emancipatorios que proliferan en partidos, movimientos, frentes, asociaciones y otras agrupaciones con fines políticos, los cuales continúan reproduciendo estrategias de aceptación social caducas en la medida en que se regodean en su incoherencia elemental como prácticas discursivas.

Es preciso resaltar que precisamente en ese acto de simulación, construido por Terreros, subyace una actitud perversa ante el sujeto que habitualmente consume estos productos; sin tener mayores conflictos éticos que la aguda interpelación al espectador, su propuesta se enmarca en un arte políticamente descomprometido.


14. Un paco es un paco
Juan Caguana

La obra de Juan Caguana explora las formas en que el poder represivo permanece oculto, siempre mutable y anfibológico. Sus reflexiones críticas sobre la institucionalidad oficial se han centrado, particularmente, en las figuras del policía o del militar, las cuales son extraídas de los imaginarios populares propios de nuestra sociedad.

En Un paco es un paco, existe una indagación en las posibilidades de duración de la imagen-movimiento, lo cual le permite construir un relato audiovisual que expone una preocupación por las formas en que las individualidades se disuelven en los discursos oficiales de la institución legitimante. Para lograr esto, utiliza como recurso el género del retrato, en una suerte de guiño a la historia del arte más tradicional.

El video está conformado por una serie de setenta fotografías presentadas en suaves transiciones que ralentizan el tiempo en una duración extendida. Este procedimiento produce la sensación de que la imagen de los personajes se mantiene, sin esfumarse, antes de que aparezca la siguiente, y así sucesivamente, disolviendo aparentemente las diferencias entre los retratados.


15. Re-trato de pintor
Gabriela Cabrera

R-etrato de pintor encarna la visión desmitificadora del artista contemporáneo, en una suerte de parodia al mito del artista consagrado y legitimado desde las “altas esferas” de la cultura. Utilizando una técnica popularmente reconocida por su presencia recurrente en contextos extraartísticos (en hogares populares), la imagen constituye una crítica, desde el subterfugio, a los paradigmas obsoletos de la historia del arte local, muchos de los cuales han estado anclados en actitudes clientelares, políticamente oportunistas y de compradazgo.

(Cabe señalar que esta manera de desarrollar los procesos de legitimación del arte ha minado las posibilidades de que surjan historias alternativas, menos vinculadas al oficialismo más tradicionalista y reticente a las transformaciones del mapa cultural local).

Tomando como referente la imagen del pintor “más famoso” del indigenismo ecuatoriano, Gabriela Cabrera ejecuta dispositivos de criticidad a través de una aparente ingenuidad en la imagen, que se muestra auratizada y esquematizada de forma irónica.


16. Serie Asesinos en Serie
Xavier Gavilanes

Las representaciones que conforman la serie Asesinos en Serie de Xavier Gavilanes son extraídas de un contexto cinematográfico. La intención de invertir la lógica de la imagen-movimiento, a través de la representación pictórica, pareciera constituir un acto de alteración injustificado, pero sus intenciones más bien recorren otras posibilidades. Quizás, su gesto tan sólo constituye un gesto nostálgico, que revela la mirada del artista-pintor frente al auge de los recursos tecnológicos en las sociedades contemporáneas.

Cabe señalar que esta “nostalgia” no parece provenir de ninguna inconformidad frente a esta situación, pues logra disolverse en la visualidad lograda en la pintura, la cual recuerda las visualidades características de los filmes que tienen como tema el título de esta serie.



17. Cayó la corta-pájaros. Serie Extra Extra
Graciela Guerrero

En la serie escultórica Extra Extra, Graciela Guerrero se vale de la apropiación cultural como una estrategia que le permite discursar sobre lo que producen los medios de comunicación en los imaginarios colectivos. La operación consiste en traficar con imágenes extraídas de un contexto mediático lo suficientemente popular como para no ser desconocido por el público en nuestro medio: el diario Extra, en el que abundan imágenes mórbidas, escandalosas y sensacionalistas, propias de la prensa amarillista más irreverente. Su estrategia es descontextualizarlas, y hacerlas funcionar como esculturas que resultan “monumentales” -no en relación a su escala, sino a sus características visuales y a la sensación percibida por el espectador. En su tránsito a la tridimensionalidad, estas adquieren una espectacularidad impresionante, que resplandece en el “lugar donde acontece el arte” (según la definición de Boris Groys), logrando un efecto distinto al que tienen en su contexto original donde, probablemente, no poseen especial importancia.


18. Palabra, Obra u Omisión
René Ponce

La representatividad institucional en un régimen democrático constituye una cuestión ciertamente conflictiva. Históricamente, en nuestro medio hemos padecido ciertas interpretaciones al respecto que han devenido en discursos aglutinantes, en detrimento de una valorización de la individualidad en un sentido crítico. Sin ser pretenciosa en sus intentos, la obra de René Ponce alude esta problemática de forma sugestiva.

Sin ánimos de ir en contra de ningún sistema de gobierno específico, su intención puede validarse dentro de un análisis detenido de los procesos de inclusión/exclusión que aparecen cuando se trata de “representar” políticamente a una colectividad dada. A través de la acción de extraer las vocales (representación de las minorías) del relato constitucional, dejando solamente a las consonantes (representación de las mayorías), el autor metaforiza este proceso, dando lugar a una reflexión crítica sobre las formas de representatividad política que podemos desarrollar como ciudadanos.

Formalmente, este ejercicio puede considerarse como una inserción en circuitos ideológicos (tal como Cildo Meireles denominó a sus acciones de vandalismo creativo en los sesenta), aunque la obra en sí (la presentación de las ediciones impresas) necesita estar acompañada de un statement que permite activar en el espectador una interpretación más en sintonía con la intencionalidad crítica del autor.

* El texto que acompaña esta obra fue leído durante una performance-conferencia en el Evento Teórico de la muestra “Reflejos de un impulso en latencia”, paralela a la X Bienal de Cuenca.


19. Qué tan lejos está El Triunfo de la voluntad
Ilich Castillo
20. Incisión
Chay Velasco

La prensa roja constituye un foco del sensacionalismo popular y el escándalo masivo. Un ejemplo contundente e irrebatible lo constituye el diario Extra, por muchos conocido como la prensa amarillista más irreverente del medio local. Uno de los elementos característicos de este medio de comunicación constituyen los titulares escandalosos que pretenden acaparar la atención de “los que miran”. En esta obra, el autor ha pretendido jugar con estos referentes, trasladándolos a otro contexto de la esfera pública.

Los textos seleccionados tienen que ver con crímenes pasionales, de ahí que los escritos aludan al tema amatorio ligado a la práctica del crimen. Por esto, la acción referida consiste en tallar estos titulares en los troncos de árboles que se encuentran en zonas ajardinadas de la urbe, tal como lo hacen los enamorados para “sellar” su pasión sobre una superficie cuasi-durable.


21. La pesadilla de Barry
Graciela Guerrero

La canción “Can´t get enought of your love, baby” de Barry White, cuya letra trata sobre un tema amatorio, constituye un referente fundamental en la trilogía de videos la Suite Barry White, de la cual forma parte este video. En esta obra, la artista realiza una suerte de “collage” de imágenes de “ajusticiamiento indígena”, extraídas de un programa de noticias cuya estética podría calificarse como “sensacionalista”. La selección realizada es sometida a un efecto de ralenti para enfatizar la actitud represiva que caracteriza este tipo de castigo.

La confrontación entre lo que significan estas imágenes y las lecturas que se desprenden de la canción, permite una asociación de ideas sobre lo que significa el sufrimiento “por amor”, y una efecto que puede perturbar a los espectadores, precisamente porque ambos conceptos, el “amor” y el “sufrimiento”, parecieran no estar en sintonía –aunque quizás esto no sea del todo cierto.


22. Escapada
David Palacios

Las relecturas, tanto de las Historias de las colectividades como de las “pequeñas historias” de los individuos, constituyen prácticas frecuentes en la contemporaneidad, desde la puesta en solfa de los presupuestos modernos. Hoy en día se persigue una comprensión menos imprecisa de lo que constituyen las memorias colectivas.

David Palacios ha ejercitado de cierta forma una relectura histórica en la obra Escapada. Su estrategia es lograr una reelaboración semántica de imágenes pertenecientes al archivo familiar, y reinterpretar esos momentos capturados en un viaje por diversos lugares de la geografía ecuatoriana. Reencontrar esos espacios-tiempos de la memoria distante. Recuperarlos sin acudir a la mirada objetiva, potenciando, más bien, la intuición y la remembranza.

El sentido dado al relato fílmico se fundamenta en la idea de lo pintoresco, según las definiciones encontradas en el Johnson´s Dictionary. Esta nueva trayectoria visual se estructura a partir de una lectura posmoderna de la imagen-tiempo, la imagen-movimiento, atravesada por guiños a la historia del arte y su afán por interpretar los significados de las imágenes y sus procedencias contextuales.


23. Apropiaciones
Pedro Sánchez Quimí

En el Festival de Artes al Aire Libre (FAAL) de 2009, Pedro Sánchez planeó una estrategia de apropiación dispuesta a “dialogar” con la práctica creativa, y el estilo, de un artista reconocido por sus habilidades técnicas en la actividad pictórica: Christian Moreano, quien ha sido varias veces galardonado en eventos de esta índole.

La obra parece referir críticamente algunos paradigmas del arte moderno: “El arte como expresión de una subjetividad excepcional” (la búsqueda de estilo propio), “El arte como expresión de una techné” (la técnica pictórica), “El arte como representación mimética”, y “El arte como una creación original”.

Es importante valorar que el planteamiento del autor trasciende el marco de la pintura para proponer un diálogo con esta, y ejecutar una acción que fue registrándose a manera de bitácora. El hecho de la que la pintura resulte inacabada patentiza su carácter de evidencia, en sintonía con la documentación mencionada.


24. Foamy I y II
Manuel Córdova

La experimentación con el material, para la creación pictórica, llevó a Manuel Córdova a utilizar el foamy como un recurso que permite ampliar el concepto de pintura desde una perspectiva contemporánea. El énfasis en la dimensión cromática de sus obras, junto a las posibilidades texturales del material, le permiten lograr un efecto visual basado en la fragmentación del campo pictórico. Esto da como resultado que la imagen percibida sea irregular y ambigua, ya que se distorsiona según el punto de vista del espectador.

Pero más allá de las exploraciones propiamente pictóricas, Foamy I y II pone en escena la problemática de la memoria, mediante una alusión a la visualidad característica de los programas animados que se presentaban en la televisión local hace casi dos décadas –exactamente cuando la generación actual de jóvenes contaba con escasos años de vida. Los personajes que aparecen en las obras constituyen héroes infantiles que han sido olvidados, pero que permanecen latentes en los imaginarios juveniles. La manera en que son presentados, es decir de forma fragmentada y en un contexto impreciso, metaforiza las formas en que la memoria persiste a pesar del transcurso del tiempo.


25. Invocaciones
Gabriela Chérrez

Los sonidos propios del placer sexual suelen interpretarse según una idea muy frecuente: el pecado de la carne. Esta asociación forma parte de las construcciones sociales que nos caracterizan gracias a los designios de la institución religiosa, la cual que ha sido reconocida históricamente como la base moral de la sociedad. Gabriela Chérrez, autora de la obra sonora Invocaciones, parece comprender esta cuestión en un sentido inverso.

Tomando como referente la sonoridad característica de las películas porno, la artista selecciona fragmentos de audio en los que se escucha la frase “Oh my God” que, en este contexto, constituye una exclamación de placer puramente carnal. La intención se justifica al relievar lo que significa esta frase en distintos contextos: el sexual y el religioso, ya que la obra plantea una relación significante entre dos ideas que sólo resultan opuestas dentro de un paradigma de interpretación específico, ya que en realidad ambas podrían provenir del mismo éxtasis espiritual.