lunes, julio 16, 2007

Manuel Cholango - La belleza de la fealdad







HOMO LUDENS O DE LAS FEALDADES





“Actualmente, nos gusta tanto la fealdad como la belleza”



G. Apollinaire





Ficha técnica de la exposición:



Artista: Amaru Cholango



Título: La belleza de la fealdad



Lugar: Tapetenfabrik, Bonn.



Fechas: 24 de mayo a 10 julio



Curador: Jaume Reus





El conjunto de instalaciones y vídeos que presenta Amaru Cholango en Bonn responde a una serie de constantes en su trayectoria artística. El artista siempre se ha atrevido a usar el medio que mejor le sirve para expresar su idea creativa, y también ha demostrado una gran curiosidad por conocer sus posibilidades. En este caso destacan las instalaciones y el vídeo. En segundo lugar, hay que referirse a las distintas tipologías de los materiales usados: barro, pelo humano, ojos de buey, harina y masa de pan, etc. Se trata de materias orgánicas e inorgánicas dirigidas tanto a los cinco sentidos como a la conciencia del espectador. Cholango está interesado de manera especial por aquellos materiales que se transforman, pudren, se metamorfosean o pasan por diferentes estados como la madera al carbón y a la ceniza.





En la presente exposición, el artista se sirve de un juego de contrarios que contrastan la naturaleza con la tecnología. De esta manera, en la instalación titulada “La tierra curaba las heridas dejadas por el pensamiento destructor” utiliza el barro para “curar” un objeto tan particular y simbólico de nuestra sociedad como un coche Wolkswagen, que se mantiene colgado del techo del magnífico espacio de esta antigua fábrica de alfombras. En el caso de la pieza titulada “Y dormía el sonido en la profundidad como flor en la semilla que besará el sol”, Cholango cubre un piano con quilos y quilos de masa de pan que va creciendo y transformándose día a día. Otra de las obras planteadas en este sentido “Las proteínas fritas danzaban sobre el embalsamado metal como duendes después de su festín” está compuesta por pequeños robots que circulan en un espacio cerrado llevando encima huevos fritos. Se trata de obras que actúan por contraste y como acción de choque, a veces con un sentido del humor delirante, en la percepción del espectador.





Dentro de este esquema naturaleza/tecnología, hay que introducir otra acepción referida a la naturaleza/razón. En este marco, encontramos obras como “Y los pelos se iban transformando en la imagen del Yo”, en la cual el artista parte de un gran cubo al que le falta un fragmento, extraído siguiendo la proporción de la sección áurea. Esta alusión al canon occidental por excelencia, símbolo de la razón aplicada a la estética, está subvertida por una cubierta de pelo humano. Cholango otra vez hace gala de su particular sentido del humor y mirada antropológica para realizar una sintética y sutil radiografía de la sociedad alemana actual. En efecto, el pelo fue recogido cuidadosamente de una peluquería cerca de su casa en Bonn y a través de esta materia residual, el artista nos interroga sobre la mezcla de “colores” de una sociedad occidental receptora de inmigrantes. Un pelo que resulta cada vez menos rubio como indicaba el tópico alemán. En otra de las obras presentadas, Cholango introduce un conjunto de ojos de buey dentro de pequeñas bolas de cristal herméticamente cerradas que flotan en el agua. En una de ellas hay una diminuta cámara que hace que el espectador se proyecte en una pantalla de la pared. Se trata de otra sutil referencia al mito clásico de Narciso que el artista subvierte con los ojos arrancados del animal.





Uno de los aspectos más significativos y que dotan de singularidad a la obra de Cholango (Imbabura, Ecuador) es el de la simbiosis o conjunción de la cosmovisión andina con su arte. Resulta una constante en su trayectoria la aplicación de unos principios básicos de visión e interpretación de la vida, el mundo fenomenológico que tocamos y el mundo espiritual que intuimos. Amaru Cholango es la personificación de un encuentro de culturas en un mundo globalizado. Su personalidad y trayectoria vital y profesional son un buen reflejo de las múltiples y caprichosas interconexiones que pueden darse en un mundo como el actual. La creencia profunda en esta cosmovisión que le guía constituye el denominador común de su manera de estar y entender el mundo y el arte.





Cholango proviene de una familia de chamanes. Él se siente depositario de una espiritualidad y de unos conocimientos ancestrales. Desde finales de los años 80 cuando definitivamente se dedica al arte, Cholango utiliza los rituales, conjuros y conocimientos ancestrales para tratar de espiritualizar el arte y poetizar la tecnología para actuar directamente en el mundo real, siguiendo, a su manera, una especie de terapia del arte que ha tenido artistas como J. Beuys o L. Bourgeois. Su respuesta al mundo actual es a la vez racional y emotiva. Me interesa destacar el ejercicio diario que realiza Cholango por las mañanas desde hace muchos años. Se trata de dibujar y anotar uno o varios sueños. Es una práctica metódica y espiritual que conjuga imágenes y textos. El resultado son numerosos cuadernos a modo de bitácoras o blogs íntimos de gran interés.





Para Cholango, el arte tiene que transformar el mal en bien, curar al hombre y a la tierra, transformar la fealdad en belleza. Cholango concibe el arte como un revulsivo, un impacto para los ojos y las mentes, para la sensibilidad del espectador. Cholango es un sujeto político con una plena conciencia ecológica. Para él, la crisis ecológica tiene que ver no solamente con la destrucción de la naturaleza de manera insostenible sino con algo más profundo, con una crisis espiritual. El artista mantiene una actitud crítica pero al mismo tiempo una actitud lúdica. El componente lúdico ha sido una constante en el arte, especialmente del siglo XX. Debajo de una personalidad y una obra seria, podemos encontrar, también, un carácter y un componente absolutamente ligado a la provocación a través del juego. En la personalidad de Cholango, como en su obra, encontramos otra vez esta dualidad de seriedad y de humor, de introversión y de extroversión, de aspectos íntimos y otros tremendamente abiertos.





En la presente exposición, Cholango realiza un ejercicio dialéctico entre la belleza y la fealdad, o como él prefiere plantear: la belleza de la fealdad, una problemática que ha sido y continua siendo uno de los temas recurrentes a lo largo de la historia del arte. Ya dentro de la tradición estética sofista se planteaba que todo era bello y feo, y las teorías subjetivistas del siglo XVIII dejaron claro que toda belleza era subjetiva, relativa y una cuestión de convención. Y todo a pesar del culto a un ideal de belleza convencional que siguen manteniendo los circuitos de la moda y la publicidad actuales.

2 comentarios:

  1. Felicitaciones waiki Amaru, auqnue solo haya visto por este blog algunas de tus exposiciones me parece interesante y fascinante al mismo tiempo, que rompe con lo cotidiano pero que une a la reflexion y autocritica al mismo tiempo

    Estaria agradecido poder contactarme yrecibir un mensaje de tu parte a mi correo: intichuri@hotmail.com

    Felcidades, shuk punllakaman

    Inti

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  2. No se quien puede ayudarme con el contacto de Manuel Amaru Cholango, lo mas urgente posible puesto que necesitamos hablar con él para para encajar algunos detalles que incluiremos en un reportaje sobre su trabajo en la edicion de nuestra revista este proximo Inti Raimy.
    Revista Runakuna
    www.runakuna.com
    info@runakuna.com

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