sábado, julio 25, 2009

De MAAC a Centro Cultural Simón Bolívar



http://www.eluniverso.com/2009/07/24/1/1380/C0FBE39DBC0840F595F42A1A4C7A879C.html


Opiniones bienvenidas...

Hoy, 25 de julio del 2009, el cadáver del MAAC de Guayaquil amaneció con otro nombre: Centro Cultural Libertador Simon Bolívar. ¡QUE VERGÜENZA! Que triste que el Ministerio de Cultura del Ecuador se convierta en un brazo tan burdo de la política. De la peor de las políticas, pues esta repugnante maniobra anticultural nos revive las viejas prácticas de reescritura de la historia de las dictaduras europeas del siglo XX.
Aunque no lo parezca, estamos frente a un hecho trascendente. No es un simple regalo de cumpleaños a Bolívar y al presidente de la República Bolivariana de Venezuela. No es sólo una riña ideológica con el alcalde de una ciudad. Este nuevo nombre al MAAC es la mejor evidencia de que al gobierno se le está acabando la imaginación. Y eso es muy PELIGROSO.
Nuestro silencio también.
S. B.
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La pueril desicion es otro éxito de la encuestocracia, una mojada de oreja al alcalde y a los guayaquilenos que aprobaron el nombre de LFC en el malecón y una muestra del lamebotismo de los cuadros medios de la involución ciudadana. Bolívar estaría horrorizado de que se use su nombre como marca franquiciada de la división latínoaméricana.
Una porquería. DS

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El velorio de este ente inerte que sirve de negocio a una pequeña élite privilegiada empezó hace varos años, cuando la mafia de las tutis se hizo del botín y lo administra a su elemental saber y entender, sin que nadie diga esta boca es mia. Los compañeritos que con su momumental incompetencia siguen dando tumbos sin atinar a cuajar el mamotreto del Sistema Nacional de Cultura, concebido para arrebatar a la burocracia los espacios independientes y convertirlos en templos de su torpeza, lo único que han hecho es volver a bautizar un cadáver cuyo hedor dejó de motivar alguna crónica de Vistazo.
Lo que siempre nos llamó la atención es el mutis de los más fervientes críticos de los negocios de las tutis, que fueron silenciados generosamente y ahora levantan su voz para protestar por un hecho que lo único que patenta es la mediocridad e imbecilidad de sus gestores.
DG
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volante repartido por Cristian Levi en el Malecón al pie del MAAC:

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Etiqueta
por X. Andrade
Reproducido de Diario El Telégrafo 5/Agosto/2009

La superposición de una nueva etiqueta sobre el edificio del Museo
Antropológico y de Arte Contemporáneo desató una serie de líneas
críticas.  La primera, del todo previsible dada la reciente lucha por
la nomenclatura del espacio físico en el puerto principal -desde el
renombrado “Paseo León Febres Cordero” hasta el “Centro Cívico Eloy
Alfaro”- da cuenta de los lugares comunes del discurso de
“guayaquileñidad” que acompaña al espíritu más simplista:  Bolívar fue
enemigo de Guayaquil ergo esto es una ofensa más del gobierno central.
El oficialismo ha contrapuesto el argumento político de la hermandad
bolivariana y el rescate de la memoria del Libertador.

Una segunda línea de debate aludió más bien a la trayectoria de un cadáver
de media década de existencia denominado “Museo Antropológico y de Arte
Contemporáneo”, y esto sí me parece crucial puesto que del discurso
oficial se desprende una evaluación ilusoria de lo que este ente
significó para Guayaquil en los años recientes y de un reemplazo de
“política” por “cultura” que hace de esta ecuación algo preocupante.

Primero,porque el discurso oficial parte de que el museo referido cumplió la
misión para la que fue creado, cuando de hecho ello es falso:  no hizo
ni antropología ni arte contemporáneo desde que su actual directora
tomara a cargo a dicha institución, a menos que un par de exhibiciones
de la arqueología de sus amigos, y un puñado de exhibiciones
itinerantes cuenten como gestión cultural.  Así, quienes están en
contra del cambio de nombre, han apelado a las raíces ancestrales de la
región que deberían ser honradas, mientras que los que están a favor,
han abogado por la pertinencia del renombramiento para dar cuenta de lo
que realmente ha sido:  un “centro cultural”, léase: cualquier cosa,
como buena parte de los grandes “centros culturales” del país.

De hecho, la mirada oficial no parte de una evaluación seria ni tampoco
de una contabilidad sobre lo actuado por dicha institución.  Tanto es
así que las mismas autoridades del BCE continúan dirigiendo esa
entelequia, lo cual sí avergüenza.  Más allá de la etiqueta, entonces,
queda pendiente –esto, sí, como derecho ciudadano- saber cuáles son las
líneas de gestión que reorientarían la labor de dicho museo.
Asumiendo, claro, que el gobierno tiene clara alguna película para el
mismo y que, en efecto, hay una política de cambio.

4 comentarios:

  1. La reflexiòn sentida de Cristian Levi goza de importancia desde el análisis del origen y valor de la reserva por el que fuera creado el Museo Antropológico en Guayaquil, que tantos años tardò en salir de la cueva del olvido.

    La denominacion limitada y limitante de Centro Cultural debe ser entendida como proceso transitorio de competencias politizadas-para eso sirve la reflexion socio política de la cultura- y es justo por esa falla que los productores y creadores se arrinconan sin entender què mismo pasa. Es donde el Gran Simòn paga la culpa, casi por una pelea de barrio y de flaqueza educativa de contrincantes.

    Se pudo y se puede aùn corregir cualquier dislate si nos manifestamos, mantener el nombre de MAAC y denominaciòn Centro cultural no es errado tampoco, aunque una versión costeña contemporànea de Manuela entrara a caballo desnuda por todas las àreas internas y externas; seguramente sería perseguida por mi propuesta.

    La cuestiòn estriba en la decadente comunicaciòn y disgregado acierto en conectar a las masas en sus propias expresiones culturales (que entiendo es lo que pretenden al denominarlo Centro Cultural SB).
    La cuestiòn es que un nombre no es el que une. genera y convoca a la gran poblaciòn.Sabemos que es una farsa sugerirlo siquiera.
    Hace poco un grupo cultural estaba intentando arribar a una experiencia innovadora evocando a Amauta-Jatari. Preguntè sanamente ¿porque no llamarse un grupo cultural Cucube,Galguezan,Rio Grande,Chono-colorado, anadara tuberculosa o concha prieta?

    Falta ademàs de investigas, salir del discurso mesquino,de la amenaza, del copia y pega, que ahora llega con impronta visual o sonora.Cuestión que debe preocupar a los gestores culturales de nuestra regiòn costa. Aùn se echa mano a intelectuales para elaborar o que nos "den pensando" en todo tipo de eventos culturales, hay ruedas sagradas para libros, concursos de pintura. ópera o danza y hasta la carrera de ensacados.

    ¿Porquè pasa eso? ..porque el adormecimiento està vivito y coleando
    Pensar no es prohibido y tampoco actuar Ahora.


    Patricia León Guerrero.
    Tomás Martínez 212 entre Rocafuerte y Panamá.piso 2-4. (593-4) 2313264-2321441.Guayaquil.
    Barrio Inglés. Espol Proyecto Ancón. (593-4)2906195 ext 104- 2906012. cell 096121462
    www.artepasionecuador.com

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  2. ¿¿¿Debemos realmente de sentirnos triste???.
    El nuevo nombre al MACC de pronto le haga justicia a lo que verdaderamente se ha convertido esta institución. En un centro cultural que quizás termine como otra “Casa de la Cultural”, aunque creo que es lo que ha venido siendo.
    Excepto contadas excepciones hemos tenido muestras que hagan honor al nombre de Museo Antropológico y de Arte Contemporáneo, especialmente en cuanto a Arte Contemporáneo se refiere, así que como artista posiblemente siento una paz al saber que hay “honestidad” y se llama a las cosas como son.
    También es obvio que a la vez no dejo de preocuparme por que una vez mas la escena cultural que se va generando en la ciudad y que necesita un verdadero MACC somos los perjudicados.
    Pero bueno… quizás como un niño me abstraeré y al menos ahora puedo tener el sueño y la ilusión de que algún día la ciudad contará con un MACC y no vivir la pesadilla de la triste realidad que me ha hecho vivir el ahora Centro Cultural Simón Bolívar.

    Aurora Zanabria

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  3. El cambio de nombre es solo la forma, una parte externa de un tema de fondo que viene llevando a cabo “LA REVOLUCIÓN CIUDADANA”

    Triste definitivamente lo que está ocurriendo con el Area Cultural del Banco Central, y para muestra este botón.
    Entiendo la postura critica de los artistas y demás personas comprometidas con la cultura a esta institución, y no niego las limitaciones y otros errores de quienes pueden o pudieron manejar los anteriores Museo Antropológico y Museo Antropológico y de Arte Contemporáneo (las tutis, las frutis, etc).

    Desde mi punto de vista como conservador y restaurador de patrimonio cultural, además de museólogo(más de 4 años trabajados en el área técnica de la DRCG del BC), ninguna institución en este país ha hecho tanto por los museos; el arte y la cultura del Ecuador, como lo ha hecho desde hace décadas el BC. (Tranquilos señores artistas, sabemos perfectamente que falta muuucho por hacer)

    Lo que definitivamente es un desacierto, es pretender que un enano como el Ministerio de Cultura (burócrata nuevo e inexperto) se coma y digiera con éxito un gigante como el Area Cultural del Banco Central del Ecuador(burócrata pero que tenia total independencia, experiencia y buenos presupuestos). Y ese es realmente el problema y el tema de fondo...

    En alguna conversación con el asesor del ex Ministro de Cultura, recibí una explicación de los objetivos del “PLAN NACIONAL DE CULTURA”, al que se debe este tipo de acciones que pretende regular y controlar todas las instituciones estatales dedicadas a temas culturales. Pueden enterarse más al respecto en las páginas web del Ministerio de Cultura y en el Plan Nacional de Desarrollo del actual gobierno.

    Estimados amigos este solo es el inicio de una larga lista de acciones y cambios que se vienen por delante. Espero de todo corazón que la trastada les resulte porque son un hecho.

    Saludos cordiales a todos.

    Mauricio Arrata O.

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