lunes, agosto 04, 2014

La noche del cazador - Casa Cino Fabiani



TEXTO CURATORIAL DE LA MUESTRA:

La arquetípica figura del investigador se pone de manifiesto en la exposición colectiva: La noche del cazador, donde lo extraviado o buscado define el perfil, ya sea de un detective o un cazador, que busca entre la ciudad y el bosque pistas que revelen los posibles caminos que pudieron haber tomado las obras de Boris, Xavier, Julia, David, Andy, Mónica, Ivana, Leandro, Zoila, Andrés, Gabriela, Juan Carlos y Jorge.

El arte siempre implica una invasión, una toma pacífica o subversiva de un espacio. Dicho ajetreo territorial convierte al artista en un ser movedizo, cambiante y sin hogar, que habita únicamente en sus ideas. Habitar en una idea tiene sus riesgos, pues podemos convertirnos en indigentes capaces de apoderarnos de una universalidad.
Rene Ponce



La manía de comerse a uno mismo 
Andy Fierro
objeto y piel de venado
2014




s/t
David Orbea

acrílico sobre lienzo
2014



Estudio de lo que sobra
David Orbea
intervenciones sobre revista
2014

A Martillazos
Mónica López
escalas monetarias del dólar
2014




La Vida de Jesus
Jorge Morocho
óleo sobre lienzo
2014


Colonche Timelines
Julia Coronado 
fotografía digital manipulada
2014

RUHR
Xavier Coronel
resina, tinta y grafito sobre cartulina
2014

Lagunas Mentales
Zoila Arroyo
sangre de drago, óleo, aceite y vinagre
2014

Paja
Ivanna Coello
agujas y soga
2014


Conspiración III y IV
Andrés Velásquez
incisiones sobre pancacoa
2014


Escenas en el andar de un cuerpo solo
Juanca Vargas
polaroids mecanografiadas
2014

Ritos
Leandro Pesantes
Lana de oveja, ramas, humo
2014

La Bestia y el Soberano (Boceto)
Gabriela Franco (en colaboración con Jorge Aycart)
Video
2014


La Fontaine _el movimiento del Nautilus_
Boris Saltos
video-proyeccion sobre piedra
2014

video

RESEÑA SOBRE LA MUESTRA DEL ITAE EN LA CASA CINO FABIANI / GUAYAQUIL:

La noche del Cazador – Un Simulacro
Por María Inés Plaza


¿O un titubeo?

Llámenlo experimento, resultado académico de un proceso aún no culminado, o como el texto de Rene Ponce -profesor de la clase de proyectos y curador de la muestra- nos señala, una búsqueda. Pero la inocencia que embarga a este recorrido en la antesala de la Casa Cino Fabiani no debería ser una justificación que amortigüe su crítica. ¿Qué tan sincera es esta investigación que han querido exhibir?


La introducción de Ponce regurgita varios clichés desgastados en su resumen (no solamente la figura del investigador). El texto pudiese quitar los artistas mencionados de los involucrados, hacer un rápido copy/paste con otros nombres y funcionaría de la misma manera. El texto no les ha hecho ningún favor, pero parece tampoco importarles a los artistas, ya que la curaduría ha sido hecha separadamente, lo que crea esta incoherencia. El espacio – como dice Ponce - ha sido tomado de manera “pacífica o subversiva”; ¿Tomado? ¿Invadido? las obras están cuidadosamente puestas en un formato doméstico/domesticado como para que el espectador en sintonía de feriado también pueda pasar y comprar alguna de ellas.

“La noche del Cazador” le da nombre a un evento aparentemente infiltrante, que más bien resulta parasitario: Es la noche que la exposición artesanal de pintura en Las Peñas y el Salón de Julio (tan turbio como para que Romina Muñoz, lo haya llamado “25 obras, 16 Espantos“) abren paralelamente.  Aprovechar las fechas es un acto deliberado con los que los estudiantes pretenden posicionarse frente a un público abierto. Ok, perfecto: Los artistas jóvenes van abriendo espacios alternos. Sin embargo sería importante recalcarles que la alteridad no se trata de simular una situación convencional igual a la de una galería o un museo; aquí ellos tienen una responsabilidad de alejar la muestra de las exigencias de un mercado internacional. ¿No? No creo que sea la hora de tomar esta postura. Por que es una postura exagerada que le da un cierto aire de artificialidad a lo que intenta verdaderamente ser visceral.

Por ejemplo la obra de Andy Fierro. Aquel que ve esta pieza y no recuerda a Memorial de Oscar Santillán, entonces no se ha enterado de que han venido produciendo los artistas ecuatorianos de las últimas décadas. Lo mismo la obra de Morocho, a pesar de que su participación en el Salón de Julio es una de las menos tibias. La obra de Julia Coronado, apelando a la visualización de la memoria con una sintaxis de imágenes bastante perezosa. Pero ahí están, las propuestas que emulan lo muy bien aprendido en el ITAE (institución y docentes iniciales que he admirado desde sus comienzos) y que determinan así, lamentablemente, vetas de decadencia en el proceso de formación dentro de la misma: son muy pocas las obras que demuestran coraje. Algunas propuestas se ven sin embargo cargadas de profundidad individual, como son las heterotopías de Zoila Arroyo, o de la genuina ligereza de Juan Vargas y divertida reflexión acerca de la incidencia de la materia como la de Gabriela Franco (junto a Jorge Aycart). Pero cosas como las monedas “a martillazos” de Mónica López dan vergüenza de lo trillada que es. ¿Qué criterios de selección se esconden detrás del textillo del profesor de proyectos René Ponce?¿Por qué la exponen? Es después de verla, y saber que ha ganado el Salón de Julio, cuando me da dolor al estómago que Stefano Rubira no se haya llevado el primer premio este año.


Pero no son nuevas formas de los síntomas de un malestar cultural real (y aquí no estoy exigiendo piezas de que respondan a ideologías contingentes, sino más bien siendo ideológicamente reaccionarias). Su manera de relacionarse está históricamente condicionada, pero pareciera que los que aspiran hoy a ser artistas aún cuelgan de las inquietudes ajenas. (Sigh). Que no resulte flojera decirse artista y esforzarse únicamente por obtener un título. Extrañé un alegato de la muestra, un alegato que la hiciese trascender como evento.
Guayaquil,  julio de 2014


Registro  Fotográfico: Rodolfo Kronfle Chambers

4 comentarios:

  1. Algunos puntos acertados (importante tenerlos en cuenta, hacer una exposición, determinar el lugar a exponer, no deben ser decisiones ligeras) y los otros hacen derribar la certeza de esos enunciados. Lamentar la no premiación de un artista en un "salón" de pintura es legitimar dicho salón, que de por sí, está más que caduco. Premiar una obra no depende del artista, existe un jurado (que desde el 2011 están haciendo una labor deplorable, algunos llevan 3 ediciones) que determina qué obra deba tener visibilidad como premio. El salón debe ser un premio que sea acorde a las prácticas contemporáneas, lo que está ocurriendo es que es un lugar donde la pintura pretende ocupar un lugar aburguesado y este show está siendo pagado con dinero público. La producción de Mónica está empezando, afortunadamente para ella, obtuvo el primer premio, es un gran impulso para que continúe investigando y produciendo (tal como dices en el texto, no debe ser una particularidad de la muestra). Veo con optimismo que haya crítica con nivel de criticidad elevado, que no sean palmoteos en la espalda, es necesario más rigor en las muestras, pero también debe haber más rigor de quienes escriben.

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  2. Oswaldo, quisiera agradecerte tu valioso comentario en Río Revuelto y responder en seguida: la rigurosidad que exiges para la crítica de arte es algo que sólo puede ser favorable. Así mismo la rigurosidad con los artistas.

    En la crítica hecha a „La noche del Cazador“ no hay malas intenciones ni lecciones pedagógicas – a lo que refiere con desdén Eduardo Albert en su perfil de Facebook – ni ironías. Así mismo: no hay halagos. La crítica pretende demostrar sin ser destructiva (no hay insultos como en los comentarios del docente René Ponce aludiendo al editor de este medio y a quienes en él contribuyen), que esta muestra de estudiantes fuera de su zona de confort es para ser puesta en discusión. El evento dejó mucho que desear. Y que Boris Saltos escriba en mi perfil personal que se tratan de letanías pretenciosas es un claro signo de que la nueva camada de artistas no pretende asumir la crítica como una herramienta imprescindible para el canje de argumentos dentro del circuito. Sin discusión no hay circuito. Sin argumentos no hay para que entonces molestarse en hablar de arte.

    He propuesto un argumento claro: la presencia del texto del docente René Ponce no dice absolutamente nada y la muestra como colectiva conllevan a una incoherencia muy obvia. Si no he ahondado en las obras es porque no consideré en su instante que haga falta dentro de la orientación de la crítica: Apuntar a una clara decadencia dentro de la clases de proyectos y que aparentemente a nadie le interesa cuestionar. Aquí mi pregunta que quisiera asimismo repetir: Que tan sincera es la investigación que pretendieron exhibir como tal?

    La crítica hecha – aunque no me agrade personalmente repetirlo – va más allá de un “me gusta” y “no me gusta” esta obra o la otra, que es realmente el modo en el cual se mueve la gente en Facebook. Sinceramente, que se limiten a comentar de la manera mas casual, informal y hasta de descortés carácter personal en dispersos perfiles no trae a un foro abierto. Eso es, a mi criterio, una forma mezquina y partidaria de concentrar la discusión en un canal tan banal como Facebook, en vez de utilizar un solo espacio público: Rio Revuelto, donde está expuesto el texto en cuestión, pero plataforma a la cual – no se por qué – tienen tremendo resentimiento.

    Apelo con esta contestación a que quisiera evadir favoritismos. No sé por qué estudiantes como Julia Coronado hablan de las hegemonías de Río Revuelto. Esta siempre ha sido una plataforma seria, abierta, con un editor generoso que pidió públicamente hace como un año ya que alguien asuma la posta. Hasta lo que sé, no hubo ninguna respuesta que viniese del país.

    Me tomó una semana escoger el principio y el final de la crítica hecha para “La noche de el Cazador”, una crítica que trató de introducirse con una pregunta, advirtiendo la dureza de las palabras y no con “alboroto altanero”.

    Para regresar a Oswaldo: El texto no tiende a mencionar al Salón como barómetro de la escena cultural. Hasta Juan Castro dice que el Salón de Julio debería ser ya extinguido para dar paso a otros eventos, en donde se puedan canalizar de mejor manera los pocos recursos públicos para artistas. Que el Salón ya no es para festejarse, lo sabemos todos. Que el Salón se ha reducido a un evento municipal sin trascendencia cultural lo sabemos todos. Espero Mónica López, ganadora del primer premio, tampoco mal interprete mi gesto: lo escrito escrito está con la objetividad que demanda el caso. Y eso creo es lo que debería mover el debate en el medio.

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  4. EINLADUNG
    Projektmodul
    Artes Visuales

    Das Lehrerkollegium des künstlerischen Projektmodul aus dem ITAE übermittelt an die Interessenten eine herzliche Einladung, um über den Pädagogikprozess zu informieren, der sich in diesem Gebiet abwickelt, wie auch Umfang und Nachwirkung auf den verschiedenen Ebenen.

    You are cordially invited by the Faculty of the ITAE Project classes to learn about the pedagogical processes being developed in their subjects, such as the scope and the impact on their different class levels (there are four levels)

    El claustro de profesores de las Clases de Proyectos del ITAE le extiende una cordial invitación a l@s interesad@s en conocer a profundidad los procesos pedagógicos que se gestan al interior de la materia, así como del alcance y repercusión de sus distintos niveles.

    Dennys Navas - Eduardo Albert - Ilich Castillo - René Ponce - Daniel Alvarado - Saidel Brito - Armando Busquets - Xavier Patiño


    STUNDENPLAN:
    Mittwoch und Freitag
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    Dienstag und Donnerstag
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    Av. Quito y Bolivia
    Centro Cívico Eloy Alfaro

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